Decimoquinto Mundial de Futbol en la Historia: Estados Unidos 1994 / Por José Hermilo Amezcua

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Nadie creía que un país con una cultura de futbol muy escasa fuera capaz de organizar una Copa del Mundo. Se pensaba que la apatía del público norteamericano no lograría trascender y el máximo evento futbolístico sería un fracaso. Sin embargo, el éxito comercial, social, deportivo y organizativo de Estados Unidos rebaso todas las expectativas y hasta el momento, es la edición mundialista que tiene más espectadores en la historia con más de 300 mil 500, es decir, 69 mil personas por partido.

El mundo estrenaba nuevo orden mundial y México se estremecía con el levantamiento zapatista y el asesinato del candidato a la presidencia, Luis Donaldo Colosio, mientras que Brasil lloraba con lágrimas de sangre la muerte de su ídolo Ayrton Senna.

En este contexto triste y estremecedor, bajo el primer mandato de Bill Clinton, Estados Unidos fue un excelente anfitrión de la edición número quince de la Copa Del Mundo albergando a 24 equipos en nueve sedes y disputando 52 partidos.

El 17 de junio de 1994, el Estadio Soldier Field de Chicago fue testigo directo de la magna inauguración con el juego entre la recién unificada Alemania contra Bolivia, en un juego que terminó ganando el conjunto europeo un gol por cero. Sesenta mil personas atestiguaron ese momento.

Con cuatro grandes favoritos, los juegos colocaron a cada equipo en su lugar. El campeón defensor no pudo defender su título y perdió con Bulgaria quedando en el camino y dejando el campo libre para que llegara un nuevo campeón.

Argentina por su parte comandada por Diego Armando Maradona quedó reducida a cero luego del escandaloso y supuesto dopaje del Diego en el juego contra Nigeria. El astro argentino fue suspendido quince meses marcando el declive de su exitosa carrera.

Fue entonces que Brasil e Italia tomaron el comando y fueron escalando posiciones para llegar al gran juego final luego de duelos portentosos, angustiosos y brillantes.

Italia dispuso de Nigeria, España y Bulgaria, mientras que Brasil hacia lo mismo con Estados Unidos, Países Bajos y Suecia con lo que la gran final estaba armada.

El 17 de julio de 1994, esta vez el Rose Bowl, en Pasadena California, fue el escenario de una incesante disputa entre italianos y brasileños. Tras 120 minutos sin goles y bajo un calor asfixiante, el juego se decidió en penales.

El fallo histórico de Roberto Baggio, enviando el balón por encima del travesaño, le entregó el título a la selección brasileña quien en ese momento se convirtió en la primera selección en el mundo en conquistar cuatro campeonatos mundiales.

El festejo brasileño fue dedicado a la memoria del ídolo de su pueblo Ayron Senna, quien había fallecido el primero de mayo en un accidente en el Gran Premio de San Marino en Italia.

Este mundial quedó manchado con la muerte del futbolista colombiano Andrés Escobar, quien fue asesinado al llegar a su país después de que su selección fuera eliminada por un autogol de él ante Estados Unidos.

Por cierto, la selección mexicana fue eliminada en octavos de final al ser eliminada en penales por la selección de Bulgaria, en donde, por cierto destacó la enorme polémica entre Hugo Sánchez y Miguel Mejía Barón quien decidió no utilizar al goleador pese a que el futbolista era un referente mundial causando una controversia que aún sigue vigente.