Por Alejandro Durán

Derivado de los embates de la emergencia sanitaria por el COVID19 y la estrategia económica de la presente administración federal, las ventas en el sector comercio se mantienen a la baja, pues durante febrero pasado los ingresos de los negocios mayoristas y minoristas bajaron 0.4 y 6.3 por ciento a tasa anual, respectivamente, con lo que ambos indicadores ligaron 14 y 12 caídas, en ese orden.

De esta manera, a pesar de la ligera recuperación mensual de 1.3 y 1.6 por ciento que reportaron en febrero los ingresos de las empresas comerciales al por mayor y al por menos, respectivamente, lo cierto es que a tasa anual continúan sin repuntar.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), dentro del rubro de empresas comerciales al por mayor, las mayores caídas se observaron en Campeche (-35.3 por ciento a tasa anual); Quintana Roo (-18.2); Baja California Sur (-16.0); y Sinaloa (-15.1 por ciento).

Dentro de los negocios minoristas, los mayores tropiezos en ventas se observaron en Hidalgo (-21.8 por ciento); Quintana Roo (-16.9); Ciudad de México (-13.9); Baja California Sur (-12.0); y Querétaro (-11.1 por ciento).

Al respecto, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, advierte que la tendencia negativa en las ventas en el sector comercio podría persistir, en virtud del contexto económico que se está presentando.

“Se espera que las ventas minoristas terminen su recuperación a medida que los consumidores recuperen la confianza en el manejo de la pandemia y que perciban una mejora en su situación económica, pues aún hay un estancamiento de la economía, una tasa de desempleo extendido elevada y a la vez una inflación con tendencia al alza”, afirmó.